El tratamiento térmico es un proceso que calienta la madera a temperaturas específicas para eliminar plagas y patógenos, mejorar su durabilidad y garantizar su calidad para la exportación, cumpliendo con normativas internacionales como la ISPM 15.
NORMATIVA ISPM 15
Exige calentar la madera a al menos 56 °C durante 30 minutos para que sea aceptada en mercados internacionales.
Se utilizan hornos especiales y sistemas de monitoreo que controlan temperatura y humedad, asegurando un tratamiento eficaz.
Es un método ecológico, sin uso de químicos, clave para exportar madera de forma segura, sostenible y conforme a las exigencias globales, presentando oportunidades de crecimiento en el mercado internacional.